Comer comida tradicional en Bratislava a un precio low cost es posible

¿No os pasa que cuando os vais de viaje acabáis hasta las narices del McDonalds? Ya sea por el wifi gratis, por las hamburguesas de un euro o porque lo conocemos, es un sitio al que al final siempre vamos en nuestros viajes. Nuestra noche en Bratislava parecía destinada a acabar en un McDonalds, pero después de googlear un rato descubrimos que había una alternativa mucho mejor, sobre todo para nuestra salud.

Por cierto, si vas a viajar a Bratislava en breve quizá te interese leerte este post en el que contamos qué hacer en Bratislava en un día. Ya te adelantamos que no hace falta que pases más de un día allí.

Esa alternativa para comer barato en Bratislava se llama Slovak Pub (aquí puedes consultar su carta), y está en una zona en la que hay varios restaurantes a 5-10 minutos andando desde el centro de la ciudad. Y no veas qué diferencia cambiar el Big Mac o las patatas por un poco de comida tradicional eslovaca… ¡ todo estaba para chuparse los dedos! (o al menos casi todo 😛 ).

Slovak Pub - Comer barato en Bratislava

Primera recomendación si vas al Slovak Pub, VE CON TIEMPO. Y con tiempo quiere decir que si llegas más tarde de las 9 puede ocurrir que te quedes sin mesa, o que se les hayan acabado algunas de las cosas de la carta, lo que es una gran faena (nosotros nos quedamos sin probar la famosa sopa que viene servida dentro de un pedazo de pan redondo). Otra cosa muy importante, dentro del restaurante hay zona de fumadores y zona de NO fumadores, y si como nosotros odias el humo del tabaco, será mejor que llegues con tiempo de elegir sitio en la zona libre de humos.

El local tiene una entrada bastante estrecha, pero si vas atento lo encontrarás a la primera. Nada más entrar hay que subir unas escaleritas que te llevarán al piso de arriba. Generalmente suele estar hasta la bandera, pero acércate a la barra y los (majísimos) camareros te llevarán donde haya mesas libres. No intentes buscarlas tu por tu cuenta porque puedes acabar en alguna zona que no te guste demasiado.

(Ojo a la impresionante cara de aburrimiento de Nora mientras esperábamos a que nos trajesen la comida)

Y cuando aposentas tu culo en las sillas del Slovak llega el momento más difícil… llega la carta y a medida que vas pasando las páginas comienzan a desfilar decenas de platos, a cada cual con mejor pinta, entre los que tienes que elegir, ahí está lo complicado.

Nosotros nos decantamos por compartir cuatro:

1. Halušky. Es el plato típico de Eslovaquia. Es una especie de masa de patata que se sirve con trocitos de bacon por encima. Tenía muy buena pinta, al principio nos gustó, pero terminó por empalagarnos.

Halusky del Slovak Pub

2. Esta especie de empanadillas estaban rellenas de algo que parecía queso de cabra, algo que les daba un gusto muy rico. También venían acompañadas con un poco de Halusky, así que te puedes ahorrar pedirte uno si solo quieres probarlo y no estás seguro de que te guste mucho.

3. Jemné Kuracic soté. El plato ‘grande’ (aunque luego resulto ser bastante pequeño). Es pollo con una salsa que lleva Ketchup, champiñones y vino blanco. Estaba bueno, pero hacía muy mala combinación con los otros platos que cogimos. Era demasiado fuerte comparado con el Halusky, y la combinación de sabores era muy ‘violenta’.

4. La gran estrella de la noche. Era un queso naranja que pedimos como acompañamiento, que viene con un poco de pan tostado para untar, resultó ser lo que más nos gustó. Tenía un sabor muy intenso pero que no se hacía para nada pesado, toda una delicia para el paladar. Hemos estado mirando la nueva carta (es diferente a la que nos dieron a nosotros) y creemos que no está, pero si vais allí y queréis probarla (os lo recomendamos), podéis enseñarles esta foto.

Otra cosilla que tienes que tener en cuenta, intenta pagar en efectivo y con ‘lo justo’. Los camareros son muy simpáticos, pero también son muy listos y si no especificas lo que quieres dejar de propina es probable que te quedes sentado esperando que te traigan el cambio y que ese cambio nunca llegue… En total lo que nos gastamos no llegó a los 20 euros contando la bebida y la propina, así que no estuvo nada mal teniendo en cuenta que probamos la comida tradicional eslovaca.

Lo mejor es quedarse un rato disfrutando del ambiente, pero nosotros tuvimos que marcharnos relativamente pronto, al día siguiente nos levantábamos a las 6 para coger un autobús a la preciosa Viena…

Esperamos que te haya sido útil este post, y si tienes alguna otra experiencia en el Slovak Pub o en algún otro lugar donde comer barato en Bratislava no dudes en dejar un comentario.