Un dulce que no te puedes perder en Praga

Durante nuestro último viaje recorrimos Centroeuropa en 10 días (República Checa, Eslovaquia, Austria y Alemania), y como nuestro presupuesto era muy ajustado, los únicos lugares donde nos podíamos parar a tomar un tentempié eran los puestos de los mercados callejeros. Ahí fue donde descubrimos un postre muy singular, el Trdelnik, concretamente en el mercado de la plaza de la ciudad vieja de Praga. Aunque todavía no sabes que es el Trdelnik, solo con ver la foto seguro que ya se te ha hecho la boca agua.

Pero, ¿qué es el Trdelnik?

El Trdelnik es un dulce hecho de una masa de harina que se revuelca sobre una bandeja llena de harina de nueces y azúcar. Una vez recubierto, este dulce se pasa por las brasas hasta que queda crujiente y listo para comer. Pero, ¿cómo consigue esa forma de espiral?

Había algo que todavía no os había contado, la masa se enrolla en forma de espiral a un cilindro de madera o metal, que es lo que va dando vueltas sobre las brasas para que el Trdelnik se vaya haciendo de manera uniforme pro todos los lados hasta que queda crujiente.

No es solo el sabor del dulce en sí, el proceso también es bonito de ver. Si te quedas delante de uno de los puestecillos donde los hacen podrás ver como preparan la masa, la enrollan en los cilindros, las pasan por la harina de nueces y el azúcar y posteriormente lo ponen a las brasas… ¡todo un ritual! Nosotros te recomendamos que lo acompañes de nutella, no te defraudará.

Un poco de historia del Trdelnik…

Según lo que hemos podido leer, el Trdelnik tiene su  origen en la cocina eslovaca, concretamente en las regiones fronterizas con Moravia, aunque en otros lugares de Europa también lo tienen con distinto nombre (como el Kürtőskalács húngaro). Su nombre viene del Trdlo, ese cilindro del que ya os he hablado antes que gira sobre sí mismo y en el que se cocina la masa del trdelnik sobre las brasas.

En definitiva, si viajas a Praga y tienes la oportunidad de probarlo no la desperdicies. Aunque si no puedes ir hasta allí también puedes intentar hacer este postre en tu casa, pero seguro que no sale tan rico.

¿Vosotros tenéis algún postre que hayáis descubierto durante un viaje y os haya sorprendido?