Cinco fases que te serán familiares si alguna ciudad te ha decepcionado

Todo el mundo se ha enfrentado alguna vez a la pesadilla recurrente más grande de los viajeros: que no te guste un destino para el que tenías expectativas muy altas. Este proceso tiene 5 fases que os vamos a contar a continuación. Al final del post os contaremos nuestras decepciones viajeras (que ya adelantamos que os van a sorprender). Pero no seáis perezosos y leéroslo entero, que os va a gustar 😉

1. Negación

“No, todavía no hemos visto la ciudad entera, venga, ¡no te desanimes!”. Tu cerebro empieza a decirse constantemente que lo que estás viendo no está tan mal, y que seguro que a medida que vayas descubriendo la ciudad te irá gustando cada vez más.

2. Autoconvencimiento

Una vez superada la fase de la negación, comienzas a autoconvencerte de que el problema LO TIENES TÚ. “He tenido un mal día”, “estoy tan cansado que no puedo juzgar la ciudad”… Tienes las expectativas tan altas que te niegas a creer que esa ciudad en la que tenías tantas expectativas no te esté gustando tanto como pensabas.

3. La fase del ‘pues’

“Pues no me parece tan bonita”, “pues la verdad que me esperaba más”, “pues yo creía que iba a haber más cosas para ver…”. Esas frases que van taladrando poco a poco tus convicciones… te empiezas a dar cuenta realmente de que la ciudad NO TE ESTÁ GUSTANDO… y eso duele.

4. Razonamiento

Esta es nuestra favorita. Aquí es cuando comienzas un razonamiento interno. De un lado, las cosas que te están gustando, y de otro, las que no han conseguido superar tus expectativas. Buscas explicaciones… pero no las encuentras. Y es que los viajes son así, no busques razonar, o te gusta o no te gusta, pero no hay unas variables determinadas que desequilibren la balanza.

5. Aceptación

“No me gusta esta ciudad”, ya está, ya lo he dicho. No me gusta, y por mucho que le intente dar vueltas, por mucho que a todas las personas que conozco les haya parecido un lugar maravilloso… yo no le termino de ver ese encanto que, por lo visto, tiene. Y cuando llega esta fase es cuando empiezas a disfrutar de verdad la ciudad. Cuando te olvidas de todas tus expectativas y la empiezas a descubrir tal y como es. No te va a parecer la mejor ciudad del mundo, pero sí que la vas a disfrutar más.

Y nuestras decepciones viajeras son…

Nosotros tenemos dos decepciones viajeras, dos ciudades que a todo el mundo le suelen parecer maravillosas pero que a nosotros ni fu ni fa… Que quede claro que no es que no nos gustasen, son dos ciudades preciosas, pero teníamos unas expectativas taaaan taaaan altas que al visitarlas no las pudieron superar.

La primera decepción fue FLORENCIA, pero por nuestra culpa. La visitamos un lunes, el primero de septiembre, y resulta que estaba absolutamente todo cerrado, salvo la catedral, con lo que a las 11 de la mañana (habíamos llegado a las 7) ya habíamos visto todo lo que podíamos ver de la ciudad. Así que cogimos un tren y visitamos Pisa… nos lo pasamos fenomenal buscando la mejor foto. Tenemos una espinita clavada, así que algún día volveremos, pero nos aseguraremos de que no sea lunes….

Y nuestra última decepción es ….. PRAGA! Sí, esa ciudad que enamora a todo el que la visita, pero que a nosotros nos dejó muy fríos. Después de haber visitado Budapest el año anterior nos esperábamos toparnos con una ciudad parecida, y ese fue nuestro gran error. Praga nos gustó, sí, pero nos esperábamos muchísimo más. C’est la vie…

Ahora tenéis dos opciones:

  1. Llamarnos de todo por no gustarnos estas dos ciudades
  2. Contarnos vuestras decepciones viajeras, igual hay alguna otra sorpresa, ¿quién sabe?

A nosotros nos gusta más la segunda opción 😉