Recordamos este viaje con especial cariño, fue el primero que hicimos juntos (allá por el 2011), pero también el primero que hicimos solos. No teníamos demasiado claro el destino cuando cogimos el viaje (fue porque conseguimos un precio hiper low cost), todo un poco a lo loco la verdad. (Los que van en ese paracaídas montados somos nosotros, wiiiiiiii)

Siempre que se escucha hablar de Ibiza es sobre la fiesta, pero nosotros vamos a romper un poco ese mito que tan poca justicia le hace a una isla maravillosa.

puesta de sol

Fuimos 7 días en el verano de 2011, el avión más habitación en solo alojamiento nos salió por unos 160€ (no recordamos el precio exacto… pero fue un chollazo). Nos alojamos en Sant Antoni de Portmany en el Hostal Ferrer. En el hipervínculo os dejamos una reseña acerca del hotel, pero resumiendo, estaba muy bien, sobre todo teniendo en cuenta que la habitación la pisábamos bastante poco.

Sant Antoni de Portmany:

Si algo destacamos de Ibiza, sin duda, son sus calas y sus espectaculares puestas de sol. Sólo por esto ya merece una visita. Vamos a empezar hablando de Sant Antoni ya que la mayor parte del tiempo la pasamos allí. Esta pequeña ciudad cuenta con todo tipo de atracciones turísticas: bares, restaurantes, discotecas, cafés desde los que disfrutar las puestas de sol, calas y playas, actividades acuáticas, estación de autobuses, supermercado 24h… Se dice que desde Sant Antoni se tiene la vista más espectacular de la puesta de sol de Ibiza, y desde luego que damos fe de ello. Y para muestra la foto de ahí arriba.

Además de disfrutar de todo lo anterior también aprendimos a volar (o lo intentamos 😛 ), hicimos ‘parasailing’ y ha sido una de las mejores experiencias que hemos probado, bueno Erik tenía un poco de vértigo pero aun así los dos pasamos en grande (eso sí, lo hicimos por la tarde cuando pegaba bastante sol y al bajar al barco estábamos como unos cangrejos!!). El parasailing nos costó 75€ por persona por cogerlo a la hora de la puesta de sol (el resto de horas cuesta 50€), pero es muy recomendable, de esas cosas para hacer al menos una vez en la vida. Sí, muy Low Cost no es, pero nos dio el antojo la última tarde y lo acabamos haciendo.

También hubo tiempo de hacer lo que nosotros denominamos una “pezdicura”, es decir, meter los pies en un recipiente con agua lleno de pececillos minúsculos llamados ‘garra rufa’ que te realizan un peeling natural en los pies succionando las pieles muertas. Nos costó 8 euros, al principio nos dio un poco de repelús porque hacen cosquillitas, pero rápido te acostumbras y es una sensación agradable.

Aunque una de las mejores cosas de la isla es la gran cantidad de calas que hay. Todas las tardes que pasamos en Ibiza acabamos en una cala con el tubo de snorkel y conociendo nuevas especies de peces que no habíamos visto nunca… ¡hasta tuvimos un encontronazo con un banco de medusas!…Aunque eso puede dar para un post entero.

garra rufa

“Pezdicura”

Cala Bassa1

Cala Compta

Cala Gracio1

Cala Gració

Santa Eulalia:

Hicimos una excursión a Santa Eulalia en bus, y bueno ahora que hablamos de buses… es digno de mención decir que el transporte público es bastante malillo en la isla, los buses no llegan a su hora, tarda muchísimo, son muy pequeños, caros…

La verdad es que Santa Eulalia no nos enamoró mucho, probablemente fuese porque ese día cayó el diluvió universal (suerte que al menos llevábamos paraguas). Subimos hasta lo alto del Puig de Missa una colina adornada de blancas casitas en cuya cima se encuentra la iglesia de Santa Eulalia desde donde hay vistas a la ciudad. Merece la pena conocer un nuevo lugar, aunque tampoco es nada del otro jueves.

santa eulalia

Santa Eulalia

santa eulalia2

Mercadillo Las Dalias:

Fuimos el mismo día que a Santa Eulalia (solo abre los sábados), teníamos muchas ganas de verlo después de las opiniones que habíamos leído, pero nos decepcionó un poco…Es un mercadillo hippy muy grande con cantidad de cosas hechas a mano, con zumos naturales y música en directo. La verdad es que no era nada barato, además si vas en verano y hace calor, es un mercadillo que está en la calle y a pesar de que tiene toldos, a veces resulta agobiante (no solo por el calor, sino por la cantidad de gente también).

A la vuelta cogimos un taxi porque la cola para el autobús era interminable y además iba a Santa Eulalia y después había que coger otro para ir a San Antonio. (El taxi salió un buen pico, pero tuvimos la suerte de que el taxista nos contó cantidad de cosas de la isla). ¡Menudo tour turístico!

las dalias

Las Dalias

Ibiza ciudad:

Otra excursión en autobús (si vas con un grupo de gente igual compensa coger un coche uno o dos días y recorrer los lugares lejanos en vez de depender de los autobuses). Lo primero que hicimos fue ir a la Dalt Vila y desde luego no tiene desperdicio. Paseas por calles empedradas de casitas bajas y blancas que te van llevando hacia las murallas de la fortaleza. Desde la parte de arriba la estampa con el mar de fondo es espectacular. También estuvimos dando un paseo por el puerto y por la ciudad, pero sin duda a nosotros nos gustó más San Antonio, que es más pequeño y más intimo (eso sí, con gente muy fiestera). Por cierto, en Ibiza capital está la discoteca Pachá, pero este post es sobre el lado menos fiestero de Ibiza, así que nada de hablar de discotecas 😉 .

dalt vila

Vistas al puerto desde Dalt Vila

Como podéis ver, Ibiza es para todo el mundo, desde el loco por la naturaleza al que le encanta hacer senderismo o ver peces bajo las aguas, hasta el más alternativo que quiere pasar el día en un mercadillo Hippy, sin olvidarnos de los más ‘posh’, que se pueden pasar largas horas bronceándose en la playa. En Ibiza hay actividades para todo el mundo.