Bratislava merece la pena si la recorres en un día

Bratislava, esa ciudad que a la mayoría de la gente ni fu ni fa, pero que a nosotros nos encantó. Quizá precisamente porque nos esperábamos una basurilla de ciudad y nos encontramos con un cisne disfrazado de patito feo. Puede que lo que te contemos cambie tu forma de ver la ciudad, y eso que solamente recorrimos Bratislava en un día.

Y que sepáis que Bratislava tenía que competir con ciudades como Viena, Praga o Dresden, y aun así no defraudó. Atento a lo que vas a leer a continuación porque te puede ser de mucha utilidad

Llegamos a Bratislava después de dos días guarrosos y sudorosos, nos dimos una ducha rápida, dejamos las mochilas y nos pusimos a la caza de un buen mamut o algo que nos alimentase, porque estábamos famélicos.

En Bratislava nos encontramos un cisne disfrazado de patito feo

Como eran las 10 y pico del domingo santo (que no sabemos si tuvo algo que ver como te vamos a explicar un poco más abajo) todo estaba cerrado, así que acabamos recuperando la gordura que habíamos perdido pateando Praga en un McDonalds, que como tiene Wifi Gratis al final siempre acabábamos entrando aunque sea para tomar un batido y avisar en casa de que nadie nos había raptado después de días de incomunicación. Pero la verdad es que en este viaje no nos ha hecho falta robar Wifi ya que gracias al Wifi portátil de alldayInternet hemos estado conectados todo nuestro viaje.

PRIMERA ENSEÑANZA SI VAS A BRATISLAVA: Los días festivos como te despistes no encuentras abierta ni la puerta del hostel.

Bratislava en un día – ¿Que podemos ver y hacer?

Con las pilas cargadas y la barriga llena tocaba visitar uno de los iconos de la ciudad, el Castillo de Bratislava. De camino hacia el castillo pasamos por el antiguo ayuntamiento y su tejado nos encanto, nos recordó un poco al tejado del Museo de las Artes Aplicadas de Budapest.

Antiguo ayuntamiento

Para llegar al castillo hay que subir una pequeña colina, no es mucho, pero a nosotros se nos hizo muy pesado y nos acordamos constantemente de lo que habíamos comido en el McDonalds unos minutos antes… (HORROR!). Como nos parábamos a descansar por el camino aprovechamos para hacer unas fotillos desde lo alto de Bratislava.

SEGUNDA ENSEÑANZA SI VAS A BRATISLAVA: No subas al castillo con la barriga llena o te arrepentirás

Subida al castillo

Vale, el casillo en sí no es que sea muy muy bonito, pero la puerta principal si que le da un toque señorial que hace que se salve un poco, al menos en el aspecto exterior. (Aunque en estas fotos no se aprecia tampoco demasiado.

La entrada al castillo a nosotros nos salió GRATIS, fuimos en domingo, no sabemos lo que cuesta los demás días porque no ponía nada. (Más 2 euros para tener derecho a hacer fotos, aunque nadie los pagaba y tampoco hay nadie controlando dentro). Un dato importante es que cierra los lunes.

El castillo por dentro es cuco, de color blanco y con detalles dorados, escaleras con alfombra roja, grandes espejos… y puedes subir a lo alto de la torre (Aunque es una habitación cerrada con ventanas pequeñas y hay que subir unas escaleras muuuy empinadas). No es muy recomendable para los que tienen vértigo (Erik iba un poco asustadillo jaja).

TERCERA ENSEÑANZA SI VAS A BRATISLAVA: No subas a la torre del castillo si tienes mucho vértigo

Interior del castillo

También hay una colección de cuadros expuestos en algunas salas, además de exposiciones de la primera guerra mundial y de la historia del propio castillo, que se incendió años atrás y ha sido reconstruido casi por completo (todavía siguen con obras, ahora mismo están haciendo los jardines).

La verdad es que si hubiésemos tenido que pagar no hubiese merecido la pena, pero siendo gratis estuvo bien la visita.

CUARTA ENSEÑANZA SI VAS A BRATISLAVA: El castillo por dentro merece la pena si la entrada es gratis… si no, no tanto.

Nos fuimos del castillo por las callejuelas y llegamos a la Iglesia de San Martín, que se encuentra en plena bajada del castillo. Es otro de los emblemas de la ciudad pero es una lástima que de a la carretera.

La iglesia no es grande, y en su pico en vez de una cruz, hay una réplica de la corona de San Esteban, para recordar que en esta iglesia fueron coronados unos reyes de Hungría. Tiene una arquitectura curiosa con su forma plana y su pico puntiagudo.

iglesia 2

Desde aquí seguimos caminando dejándonos guiar un poco por la ciudad y aparecimos en la torre de San Miguel, la más típica de Bratislava, con sus puestitos de souvenirs y sus caros restaurantes de comida típica (alrededor de 20 euros).

Bratislava tiene una iglesia que parece de juguete

En esa misma calle pudimos ver la casa más estrecha de Eslovaquia, de la que ahora la parte de abajo hay un Kebab (que no es algo muy eslovaco, a priori) y vimos en el suelo los kilómetros que nos separaban de ciudades como Madrid, Viena, París…

Torre de San Miguel

calle

Después nos dirigimos al Palacio Grasalkovich. El edificio no esta abierto al público, pero se puede ir a la parte de atrás donde hay unos jardines por los que pasear y pasar una bonita tarde. Pero bueno, en nuestra opinión es bastante prescindible.

QUINTA ENSEÑANZA SI VAS A BRATISLAVA: Si no tienes mucho tiempo, prescinde de los jardines del palacio de Grasalkovich.

Al fin pusimos rumbo a la espectacular Iglesia Azul, por fuera es bonita y diferente, pero es que al entrar es increíble, parece de juguete, decorada en blanco y azul, incluso los bancos son azules, es pequeñita, pero sin duda merece una visita, es una iglesia totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados a ver.

SEXTA ENSEÑANZA SI VAS A BRATISLAVA: No te pierdas por nada del mundo la Iglesia Azul. Merece la pena ir hasta Bratislava solo para verla.

Después volvimos al centro a hacernos fotos con todas las estatuas menos con la del paparazzi, que como la habían quitado tuvimos que inventarnos una 😛 . Ya eran las 6:30 y casi todas las tiendas por no decir todas estaban cerradas y empezaban a abrir los restaurantes.

alcan

Por la tarde quisimos hacer compra en los supermercados, recorrimos varios pero todos estaban cerrados, (leímos que abrían los domingos) así que suponemos que sería por ser domingo santo, aunque la chica del hostel nos dijo que estaba segura de que iban a abrir.

Volvimos al hostel a descansar un poco y a buscar algún post de comida barata en Bratislava. Nos decantamos por el Slovak Pub y fue una magnífica elección. Probamos cuatro platos de comida típica eslovaca y la atención del servicio fue estupenda. Si quieres saber más sobre este pintoresco local, aquí te contamos nuestra experiencia.

Bratislava en un día

Resumiendo: ¿Merece la pena Bratislava?: En nuestra opinión si la merece, es cierto que no hay mucho para hacer y que con un día sobra, pero la Iglesia Azul nos dejo tan entusiasmados que se la recomendamos a todo el mundo, aunque solo sea para disfrutar de Bratislava en un día. 

SÉPTIMA ENSEÑANZA SI VAS A BRATISLAVA: No la compares con ninguna otra ciudad, Bratislava es Bratislava, disfrútala, saboréala y déjate sorprender por ella. Si haces esto, es probable que te enamore. A nosotros Bratislava no nos gusta por su ‘físico’, sino por su álma’.

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