El Hotel Astrid Centre (Bruselas) está situado en pleno centro de la capital de europa. Un hotel que a pesar de la buena impresión que nos causó en un principio acabó por decepcionarnos mucho. Aquí va una valoración:

Calidad / Precio (1/2)

La verdad es que el hotel nos salió bastante barato en comparación con los propios precios que muestra el hotel en su página web. Además, en Bruselas los alojamientos suelen ser más baratos en verano porque los orientan hacia el turismo, mientras que el resto del año suelen enfocarlo a los alojamientos de la gente que trabaja en la Unión Europea. Iba a tener mucha puntuación, pero debido a la perrería que nos hicieron en el hotel (y de la que hablaremos un poco más abajo, se queda con solo 1 punto sobre dos.

Ubicación (1,5/2)

La ubicación es excelente, y a diferencia de lo que nos pasa en otros lugares, no nos costó nada encontrar el hotel. Está a unos 8 minuto de la zona más turística de Bruselas (Grand Place) y por los alrededores tiene unos cuantos restaurantes, pero aun así no se nota bullicio y se puede dormir estupendamente. Nosotros tuvimos dos habitaciones, una que daba al patio interior y otra que daba a la calle y en ninguna de las dos tuvimos ningún problema.

Trato (0/2)

Sin ninguna duda, en el Hotel Astrid Centre ha sido en el que peor nos han tratado. Teníamos cogido el hotel un total de 5 días, pero entre medias íbamos a abandonar dos días Bruselas para hacer un viajecito a otra ciudad.

Vimos en la página web del hotel que había consigna de equipaje, pero por si acaso preguntamos en la recepción si podíamos dejar las maletas. Como solo íbamos a estar 48 horas fuera del hotel supusimos que no iba a haber ningún problema, y eso nos dijo uno de los recepcionistas cuando le preguntamos, que le dejásemos las maletas la mañana en la que nos fuésemos y que ellos las guardaban. Sin embargo, cuando por la noche fuimos a dejar las maletas, el mismo recepcionista nos dijo que el jefe le había dicho que no las podíamos dejar, y claro no se les ocurrió avisarnos antes, no….

Nos llevamos un mal rato (teniendo en cuenta que eran las 12 de la noche, salíamos a las 5 de la mañana y todavía no teníamos donde dejar las maletas). Al final nos dejamos alrededor de 100 euros facturando las maletas para el otro viaje (suerte que al menos tenían wifi). Nos la jugaron bien jugada… Si nos hubiesen avisado con más antelación hubiésemos buscado alguna consigna por Bruselas, pero no tuvieron esa consideración. Otro detalle es que el hotel estaba lleno de españoles, pero los recepcionistas no tienen ni idea de castellano, nosotros no tuvimos mucho problema, pero otros sí.

Habitación (0.8/1)

La habitación estaba bastante bien. Enmoquetada y parecía recién amueblada, todo un lujo comparada con las de otros sitios en los que hemos estado. El baño tenía bañera en vez de ducha, algo que era un poco incómodo pero tampoco vamos a ponernos exquisitos… Había televisión (Se podía ver TVE) y muchos enchufes.

Limpieza (0,5/1)

La limpieza del hotel era correcta, tampoco era el palacio de Buckinham pero pasaban a limpiar las habitaciones cada día. El personal de limpieza era mucho más agradable que el de la recepción, este medio punto va por las limpiadoras.

Transporte (0,5/1)

Al estar céntrico, había paradas de metro bastante cercanas. La más de todas (De Bouckere) a cinco minutos del hotel. La Gare Centrale era la estación de trenes más cercana y el hotel estaba a unos 30 minutos a pie Gare de Midi, pero la zona por la que había que pasar no daba muy buena espina, así que recomiendo tomar todos los trayectos desde la Central.

Información turística (0,2/0,5)

Un plano bastante completo de Bruselas y un montón de folletos de actividades (las más típicas: visita Atomium, aquapark, Mini Europe…). Muchos panfletos pero de poca utilidad, se veía que estaba puesto ahí exclusivamente para verano.

 Servicios del hotel (0,3/0,5)

Como ya he mencionado anteriormente, este hotel estaba preparado para los ejecutivos que trabajan en la Unión Europea, así que tenía salón de actos, salas de reuniones… cosas que no eran de mucha utilidad. Aunque lo que si nos vino de perlas fue el WIFI gratis que ofrecía el hotel. En teoría era solo por 4 horas, pero se podía renovar poniendo un nuevo nombre de usuario.

RESUMEN:

Es un hotel bastante útil, céntrico y con algunas conexiones de transporte a la hora de visitar otras ciudades. Sin embargo, el trato de los recepcionistas hizo que perdiese todo su encanto y su comodidad. Si volviésemos a Bruselas no volveríamos a alojarnos en este hotel, la manera de ser tratados y el aumentó del presupuesto por su culpa son motivos de peso para ser el único hotel hasta el momento en el que no repetiríamos.

NOTA FINAL: 4,8 SUSPENDIDO