Estos son nuestros trucos para ahorrar dinero en comida durante nuestros viajes

Siempre que viajamos tenemos dos malas costumbres que nos hacen perder mucho dinero, y que a ti también.

La primera es dormir, que es todo un vicio (sobre todo cuando estamos cansados de patear una ciudad), y la segunda es comer, pero a partir de hoy dejará de ser un problema si lees este post hasta el final.

Para que veas que no vamos de farol, aquí tienes  nuestro presupuesto durante uno de nuestros últimos viajes. Nos gastamos muy poco dinero y tampoco nos privamos de demasiadas cosas.

El truco está en saber en qué gastarlo, cómo gastarlo y dónde gastarlo.

Ahorramos, pero comemos con las mejores vistas.

Ahorrar dinero en comida antes de viajar

1-  Prepárate un planing de las comidas que vas a hacer, contando los días que tienes pensado comer en algún restaurante y los días que vas a comer de bocadillo.

  • Parece una tontería, pero es muy útil para el siguiente punto de la lista.

2- Hazte una lista de la compra para evitar caer en tentaciones evitables. Si te lanzas al supermercado sin red es probable que salgas de allí con alguna que otra cosilla de más que no te hace falta, y eso poco a poco va inflando el presupuesto.

3- Otro mecanismo que funciona para evitar las tentaciones es calcular un presupuesto máximo de lo que te vas a gastar en comidas.

  • Pongamos que nuestro presupuesto son 50 euros para un viaje de 10 días. Irás al supermercado y buscarás cuadrar con ese dinero comidas y cenas para los días que vas a estar fuera.
  • Te aseguro que con esta técnica consigues gastarte muy poco dinero, eso sí, a base de embutidos, conservas…

4-  Las compras es mejor hacerlas en un supermercado que conozcas. Puede que allá donde vayas la comida sea más barata, pero si vas a un país con un nivel adquisitivo igual o superior al tuyo más vale malo conocido que bueno por conocer.

  • En el súper de tu barrio tienes más posibilidades de encontrar gangas que en uno de Berlín. Además, en tu ciudad también conoces las zonas que son más baratas y más caras. No decimos que lleves la maleta llena de comida, pero igual puedes llevar alguna lata de bonito, sardinillas, paté… que ocupan poco y te pueden solucionar comidas, algo de embutido e incluso sobres individuales de sopa.

5- Echar mano de la comida que hay por casa tampoco es un mal recurso. ¿Qué me dices de esa lata de berberechos que lleva un año rondando por la cocina? En un viaje, si quieres ahorrar dinero, todo es aprovechable

6- Si tienes pensado en visitar algún restaurante de comida típica en tu destino, no dejes la decisión de cual elegir para cuando estés allí. Es mejor que busques con antelación restaurantes en internet para que salga más barato.

Ahorrar dinero en comida durante un viaje

Todo lo que te habíamos contado hasta ahora era el ‘previaje’, ahora viene la parte en la que te aclaramos cómo puedes ahorrar dinero en comida durante un viaje una vez estés en el lugar que visites.

Y no te dejes engañar, en todas las ciudades se puede comer barato, ¡hasta en París!, solo hace falta saber buscar.

7- Donde fueres haz lo que vieres. Y este refrán vale tanto para buscar supermercados como para buscar restaurantes.

  • Donde van los lugareños es donde están los precios más baratos o donde hay una mejor calidad, así que ni te lo pienses y vete allí de cabeza.

8- Los puestos callejeros son una buena manera de descubrir comida local sin tener que desembolsar mucho dinero. La comida suele ser barata en estos lugares, aunque no demasiado saludable.

9- Aunque al principio te vaya a sonar extraño, suprimir una comida puede ser una decisión muy inteligente.

  • Si comienzas el día con un desayuno copioso (que puede estar compuesto por las sobras de otros días), y haces una comida en condiciones, a la hora que llegues al hostel es probable que no tengas demasiado hambre.
  • Nosotros sustituimos algunas de las cenas por un cazo de sopa, y no se acusa para nada debilidad al día siguiente. Al contrario, el calorcillo del caldo nocturno revitaliza que no veas… Eso sí, tienes que hacerlo días que no hayas tenido mucho trote.

10- El agua es tu mejor aliada, y no te quites esta frase de la cabeza en todo el viaje. ¿Qué quiere decir esto? Que las coca colas y las cervecitas son enemigas de tu economía.

  • Es evidente que no te vas a marchar de lugares como Praga o Bruselas sin probar la cerveza, pero en las comidas diarias debes hacer un esfuerzo y dejar estos pequeños vicios de lado.

11- Los mercados de los lugares que visitamos también pueden ser una alternativa a los supermercados para ahorrarnos algo de dinero. Allí podemos encontrar gran variedad de carne, pescado, fruta, verdura e incluso  (dependiendo del mercado) comida preparada.

12- El centro de la ciudad no es un buen sitio para buscar un restaurante, a menos que no te importe gastarte bastante dinero. Aunque en ese caso no estarías leyendo este post.

  • Si te ha pillado el toro y no has podido buscar ningún restaurante en casa, busca en las afueras o en las partes no céntricas de la ciudad.
  • Te tentarán con menús turísticos que en principio no parecen caros, pero no merecen la pena. Primero, porque si comparas con el resto de locales sí que son caros. Y segundo, porque seguro que lo que venden no es comida típica, sino comida que saben que les gusta a los turistas.

13- Comer de bocata siempre es una buena opción para ahorrar, y lo mejor de todo es que ¡puedes comer teniendo las mejores vistas! Aquí os dejamos una foto de cuando comimos un bocata de jamón con vistas al castillo de Praga.

14- Todavía hay una última alternativa interesante para ahorrar dinero en comida en un viaje, el mealsurfing, quedar con un desconocido para comer en su casa.

  • El movimiento ha degenerado un poco desde que surgió, y ahora los restaurantes se aprovechan de las webs de mealsurfing para vender sus propias comidas y cenas, pero todavía quedan ofertas auténticas.
  • En algunos casos el anfitrión prepara la comida y el invitado se hace cargo de comprar los alimentos, así que estará en tu mano lo que te quieras gastar en comer ese día.

Como ves no hay ninguna receta mágica, simplemente una serie de pautas de sentido común que, eso sí, pueden hacer que te ahorres un dinerito.

Seguro que ese dinero que dejes de gastarte puedes dedicarlo a tu próximo destino, o a visitar lugares diferentes. En cualquier caso, si se te ocurren algunos otros métodos puedes dejarlos en nuestros comentarios para que los incluyamos en el post.